
Empieza por lo que manipulan los trabajadores. El cartón liso y el plástico necesitan fricción: los puntos o una palma recubierta ayudan. La madera rugosa y los ladrillos necesitan volumen y desgaste, así que un punto pesado o una palma de cuero dura más que un recubrimiento fino.
Luego revisa el entorno. El aceite pide nitrilo, no látex. El calor y el polvo piden punto transpirable, no un recubrimiento completo. El trabajo húmedo necesita un recubrimiento que no resbale al mojarse. Pregúntanos por la condición exacta antes de pedir.
